Definición y síntomas de la dermatitis o eccema atópico

La dermatitis o eccema atópico es una inflamación de la piel que puede presentar enrojecimiento, formación de costras, descamación y especialmente mucho picor. Es más habitual en la infancia, y puede aparecer a partir del segundo o tercer mes de vida. A partir del 5º año esas zonas tienden a estar muy secas.

La dermatitis o eccema atópico suele ser muy "desagradecida" ya que cuesta mucho obtener una mejoría. A diferencia de otros tipos de eccemas tiende a volverse crónica.

Suele aparecer en la cara, cuello y en la parte posterior de rodillas y codos. Hay otros tipos de eccemas (de contacto, seborreica, perioral, exfoliativa, etc.)

La lactancia materna puede retrasar su aparición o disminuir la intensidad de los síntomas.

Etiología o causas de la dermatitis o eccema atópico

Aunque hay una herencia o tendencia de algunas personas también se tiene en cuenta cada vez más el factor alérgico que puede haber en esta enfermedad (la IgE esta elevada de 5 a 10 veces más de lo normal) desde alergias alimentarías (lácteos, gluten, etc.), a exposición a productos químicos (ambientales, cosméticos, etc.) Normalmente hay antecedentes personales o familiares de asma o alergias. También hay que tener en cuenta la posibilidad de padecer una candidiasis.

Dieta y nutrientes para la dermatitis o eccema atópico

En algunos pacientes con dermatitis o eccema atópico se observa un claro empeoramiento ante determinados alimentos. Los lácteos y los alimentos con gluten (trigo, avena, cebada, centeno y espelta) deberían evitarse durante un mes. A partir de ahí podemos ir introduciéndolos (cada semana uno) a fin de intentar aislar que alimentos nos provocan o empeoran nuestro estado. También podemos probar a eliminar la soja, el cacahuete y el maíz. No hay que eliminarlos todos de golpe sino dejar de consumir cada semana uno y luego volver a introducirlo (pedid consejo a vuestro médico)

  • Los alimentos más recomendables son: cereales sin gluten (arroz, mijo, quinoa, amaranto), verduras, frutas no ácidas, semillas de lino, de girasol y de sésamo y aceites sin refinar (girasol, linaza, onagra, borraja y de cáñamo)
  • Los alimentos prohibidos o poco recomendables: cereales con gluten, lácteos, mariscos, chocolate, azúcar blanco, cacahuetes (maní) y alimentos con aditivos químicos o con exceso de grasas.

Muchos médicos o terapeutas recomiendan un suplemento de antioxidantes (vitaminas A, C, E, Selenio, Zinc...) ya que favorecen una mejor salud celular.

Fitoterapia en la dermatitis o eccema atópico

  • La infusión de Ortiga (urtica urens), Diente de León (Taraxacum officinale W.) y sello de oro (Hydrastis canadiensis L.) suelen funcionar muy bien. Podemos tomar dos tazas diarias.
  • El aceite de Onagra o Prímula (Oenothera biennis) es, gracias a su alto contenido en ácidos grasos Omega 6 y vitamina E, uno de los mejores aliados para combatir la dermatitis o eccema atópico. Lo ideal es tomarlo y aplicarlo también sobre la piel.
  • El aceite de Borraja y el de Cáñamo (uso alimentario) son también buenas alternativas.

Cuidado de la piel en la dermatitis o eccema atópico

  • Usar ropa de algodón, evitando todo tipo de materiales sintéticos (ropa, adornos) o de lana.
  • Los productos para lavar la ropa así como los jabones deben de ser lo más naturales posibles (preguntad en vuestro herbolario o comercio especializado)
  • Es importante mantener la piel lo más hidratada posible. La manteca de Karité (una nuez africana), el aceite de Caléndula, de Hierba de Asno (denothera biennis), de Hipérico o Hierba de san Juan, de Onagra o de Borraja son algunos de los aceite más beneficiosos para la dermatitis o eccema atópico. Se pueden aplicar varias veces al día.
  • Cuando hay mucho dolor o picor podemos aplicar, varias veces al día, compresas o paños fríos con infusión de Diente de León (hervir 60 gramos de la hierba en 1 litro de agua y hervir 10 minutos. Dejar enfriar y colar)
  • Algunas personas notan mucha mejoría aplicándose la pulpa del Aloe Vera o Sábila.

Otros consejos para la dermatitis o eccema atópico

  • Conviene cortar al máximo las uñas a los niños para evitar que se rasquen en exceso y puedan infectarse esas heridas.
  • Evitar cambios bruscos de temperatura (el exceso de calor puede aumentar la picazón)
  • Bañarse en el mar suele beneficiar a muchos pacientes.
  • Las compresas con arcilla (consultar instrucciones en el envase) suelen mejorar mucho estos casos de dermatitis. Si hay posibilidad de encontrar el barro del Mar Muerto (en herbolarios) el resultado es aún mejor ya que tiene una altísima concentración en sales minerales.
  • Hay que recordar que es muy importante evitar el estreñimiento ya que así eliminaremos mejor las toxinas y evitamos a la piel un trabajo extra de drenaje.
En todos los casos le recomendamos consultar con su médico, terapeuta u otro profesional de la salud competente. La información contenida en este artículo tiene una función meramente informativa.
Josep Vicent Arnau
Naturópata y Acupuntor